“Ni muy muy, ni tan tan”: a propósito de una caricatura

Cuando recibió la misiva de quienes conformarían la delegación de la provincia de Las Tunas, al VIII Congreso de la Unión de Periodistas de Cuba, a Gerardo Hernández Nordelo apenas le quedaba tiempo para trabajar en su alegato. Desde la prisión de Victorville, California, resulta muy difícil comunicarse con sus abogados, organizar ideas, estudiar a profundidad las leyes de los Estados Unidos para preparar su alegato, en medio de las precarias condiciones del encierro.

Sin embargo, este cubano, injustamente acusado de terrorista hace una década por el sistema judicial norteamericano, que lo mantiene encarcelado a pesar de no hallarse ninguna prueba de su “delito”, sacó tiempo para responder la misiva.

Sobrevino entonces la idea. Sería un símbolo universal, la rosa, la aguda manera de reseñar esa lucha ideológica entre quienes difunden la verdad del proyecto social cubano, y los que la distorsionan en la prensa de los Estados Unidos, la misma que tomó partido en su contra apoyando a la extrema derecha anticubana de Miami.

Recordó Gerardo los años noventa, cuando comenzaba a publicar sus primeras caricaturas en los diarios de nuestro país. Vinieron a su mente las múltiples ocasiones en que aguzaba su pluma para dibujar con humor a sus condiscípulos y maestros en el Instituto Internacional de Relaciones Internacionales “Raúl Roa”, de la capital cubana. Se remontó desde su celda a la infancia cuando ante una caricatura suya, asombrados todos preguntaban a la madre ¿será posible que tan pequeño tenga tanto sentido del humor?

Dibujó el artista su isla, Cuba y al centro la rosa roja. A cada lado, ambas posturas tomaron forma y color: la de la prensa enemiga cuya cámara de TV se detiene en un close up a la espina, la imagen que los periodistas cubanos difunden al mundo, la de la belleza de la flor.

Y no hubo ilustración más atinada a los debates de los periodistas. “Ni muy muy, ni tan, tan”, esa frase del gracejo criollo reflejó como ninguna los debates de los periodistas en su VIII Congreso: cómo mostrar la flor, también aquellas espinas que entorpecen y dañan la obra inmensa de la Revolución.

Pero para hacerla llegar hasta el salón plenario del Palacio de Convenciones de La Habana, sería preciso entonces burlar las muchas restricciones para la correspondencia, y hallar la forma de a través de los amigos de los cientos de Comités de Solidaridad con los Cinco Héroes cubanos no tiene paredes ni rejas la imaginación.

Encontró entonces un resquicio el héroe. Una vez más Alicia Jrapko, miembro del Comité Internacional para la Liberación de los Cinco, haría llegar justo a tiempo la última caricatura de Gerardo a sus colegas, los periodistas cubanos, que lo consideran miembro de Honor de la UPEC, su organización.

Y apareció el segundo día de sesiones como sorpresa ante los delegados en una exposición junto a otras 15 obras realizadas en la prisión desde el año 2002 y agrupadas en la expo personal “Humor sin cadenas”.

La última de estas creaciones, de fino humor político y alta sensibilidad artística, estaba en esa galería. “Recíbanla, escribió en una carta a los delegados, como agradecimiento a lo que la prensa ha hecho a favor de la liberación de los cinco”.

Como recuerdo, sus compañeros del gremio recibieron la caricatura en una postal, evocación por siempre del ejemplo del colega que cumplió con la petición de la delegación de la provincia de Las Tunas al VIII Congreso de la UPEC, burló las rejas, las distancias para a través del arte gráfico, también participar.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s